Mostrando entradas con la etiqueta minificción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta minificción. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de diciembre de 2025

La sombra que soy

Las sombras se apropian otra vez de mi cuerpo. Lo siento en la boca del estómago. Mi respiración se hace pesada. Me hace falta el aire. Mi cabeza piensa, piensa, piensa... no se detiene. 

Siento un nudo en mi garganta. Aprieto la mandíbula muy fuerte. La pesadez hunde mi cuerpo. El nudo en la garganta se hace más fuerte. Las voces han llegado a mi cabeza. 

Ahora, mi cabeza está llena de sombras que me hablan: eres un fracaso, no eres suficiente, te abandonaran, tu vida carece de sentido. Todo se vuelve una preocupación. 

Me pierdo entre esas sombras. Me convierto en una sombra. Ahora, soy sólo una sombra de mí mismo. Cierro mis ojos con el deseo de no abrirlos más. Pero siempre vuelvo a ver el amanecer. Ojalá el mundo fuera un lugar más amable. 

En este mundo, soy sólo una sombra. 



Gert

sábado, 8 de noviembre de 2025

Entregarme a los espíritus

 Cuando era niño me daban miedo los fantasmas. Le temía a la oscuridad. Los bultos de ropa se convertían en horribles criaturas nocturnas. Fui creciendo y el miedo seguía allí, a veces un poco más, a veces un poco menos. 

Ahora, quisiera entregarme a esos espíritus. Cuando la noche cae, y el cuarto está oscuro... ya no veo esos fantasmas... porque mi cabeza se llena de voces aún más aterradoras: "debes hacer esto", "¿cómo vas a pagar aquello?", "¿de verdad eres lo suficientemente bueno?", "no sirves", "tienes un cuerpo horrible", "que viejo estas", "¿por qué tomaste esta decisión?", "¿este es tu camino?", "ya no puedo más", "quisiera respirar", "quiero paz". 

Entonces, suspiro, se hace un nudo en mi garganta, trato de dormir, pero las voces siguen ahí. Están durante horas. Abro mis ojos, veo alrededor, busco a los fantasmas de mi niñez, alzo los brazos para abrazar a los espíritus, para darles la bienvenida, pero no están. Quisiera entregarme a esos fantasmas, a esas brujas, a esos monstruos... porque las voces de mi cabeza me agobian... porque la realidad es más aterradora. Ojalá el bulto de ropa fuera otra vez una criatura de la noche y yo un niño oculto bajo las sábanas. 

¿Por qué el mundo tiene que ser tan abrumador?

sábado, 22 de junio de 2013

En el bosque







Despertamos a la bruja. Poco tiempo después descubrimos que nos había arrebatado el alma. Ahora nuestros ojos están vacíos, ahora nuestros ojos están muertos.
 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Que j'aime







Qui est la personne, la plus que j'aime?
Qui est la personne, la plus que j'aime?
Est tu la personne, la plus que j'aime?
Toi?
Connais tu la personne, la plus que j'aime?
Somme nous comme l'eter?
Somme nous l'air?
Est tu le temps?
Est le temps la personne, la plus que j'aime?
Qui est la personne, la plus que j'aime?
Est Dieu la personne, la plus que j'aime?
Me connais tu? 
Je ne te connais pas, je crois, mais est tu la personne, la plus que j'aime?
t'aime je? est tu la personne, la plus que j'aime?
Qui est la personne, la plus que j'aime?
La personne, la plus que j'aime.
Que j'aime


domingo, 6 de mayo de 2012

Un cadáver casi exquisito

Cuando desperté, la culta dama aún continuaba leyendo El Dinosaurio. Al terminar, le pregunté, "¿Olvida usted algo?", a lo que ella respondió, "¡Ojalá!". 

sábado, 4 de diciembre de 2010

En el principio era el Verbo





Y el Verbo era con Dios, cuando olía la canela sentía sus labios, cuando el viento rozaba, sentía sus manos, cuando dormía, sentía su cuerpo. Sus días eran sólo grises, entonces llegaba la noche, cerraba los ojos e intentaba ir con el Verbo, ser para el Verbo, estar con el Verbo, su alma era arrancada, su cuerpo eran cenizas, entonces, era eterno, entonces, era con el Verbo, entonces podía seguir viviendo.

viernes, 6 de agosto de 2010

El tiempo




Imagina que miras hacia el cielo, hacia las nubes. Todo es azul y por unos breves momentos sientes la eternidad. El viento roza suavemente tu rostro, es fresco. Estiras tu mano para tapar los rayos del sol. Respiras de forma lenta, muy lenta, sientes la tranquilidad, te sientes vivo. Un poco de lluvia estalla, las gotas caen y mojan tu cuerpo, la sensación es exquisita. El tiempo es indescifrable. Ahora lo comprendes, eres tan diminuto, una insignificancia dentro de un infinito cosmos. Aceptas tu destino, entonces te unes al tiempo, ahora eres el universo.




lunes, 10 de mayo de 2010

La madre de la niña




Dicen, mi querida niña, que cuando las personas mueren, nace una estrella en el cielo infinito. Dicen, mi querida niña, que su brillo es el alma. Dicen, mi querida niña, que entre más fuerte es su brillo, más bellos son los recuerdos que dejó en la tierra. Dicen, mi querida niña, que cuando el viento es suave puedes sentir la caricia de la estrella... Esta noche yo seré una estrella para tí, brillaré sólo por ti y mis suspiros serán el viento que roza sobre tu piel. Cuando cierres los ojos, mi querida niña, no olvides dar un beso a la estrella que velara por tus sueños...